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I
SEMINARIO DE ANÁLISIS DE MERCADOS DE MATERIAS PRIMAS PARA LA ALIMENTACIÓN
ANIMAL

OFERTA DOMÉSTICA DE CEREALES PIENSOS
Ilmo. Sr. Andrés de León Llamazares
Subdirector General de Cultivos Herbáceos
SGA, DGA, Subdirección General de Cultivos Herbáceos
MINISTERIO DE AGRICULTURA, PESCA Y ALIMENTACIÓN
La última ponencia de este seminario estudia la oferta
interior de cereales tanto para la alimentación animal como humana,
mediante el análisis de su volumen y valor actual, su estructura
por especies, su geografía, sus destinos y finalmente su evolución
a lo largo de los últimos años. Todos los datos correspondientes
a los balances de aprovisionamiento se encuentran en el gráfico
adjunto y cubren el periodo comprendido entre la campaña anterior
a nuestra integración a la UE (1985/1986) y la última campaña
(2001/2002), de la cual tenemos cifras todavía sin consolidar.
EL VOLUMEN ACTUAL
En relación con el volumen actual, podemos decir que desde la campaña
1999/2000, la producción global de cereales en España se
sitúa sobre los 20,5 Mtons (millones de toneladas) como media y
tiene un rango de variación que va desde 11,2 Mtons hasta
23,8 Mtons, es decir, del simple al doble.
LA ESTRUCTURA POR ESPECIES
En términos de la estructura por especies, el cereal principal
es la cebada cuya producción alcanza 9 Mtons de los 20,5 Mtons
en los que se sitúa la producción global. Le sigue el
trigo blando, el cual se sitúa sobre los 4,4 Mtons. El
maíz, que en los últimos tres años
ha dado un salto importante por una serie de razones que afectan a la
evolución tecnológica del cultivo en determinadas zonas
de regadío de España, se sitúa sobre los 4,3 Mtons.
Del total de 1,9 Mtons de trigo duro, actualmente se
estima que del orden de 500.000 tons se destinan al consumo animal y,
por lo tanto, aunque la aportación del trigo duro a la alimentación
animal en la UE es prácticamente desestimable (como bien se ha
comentado en la primera ponencia), cuando hablamos de España no
lo podemos despreciar. Las relaciones de precio y el contenido en proteína
que ha presentado el trigo duro en relación con el resto de cereales
en el mercado nacional desde hace 2 campañas, están derivando
una cantidad relativamente significativa hacia la producción de
piensos y, en consecuencia, se ha convertido en un elemento más
para el abastecimiento del mercado ganadero (no precisamente porque tenga
una mala calidad específica para la producción de pasta
o sémola sino simplemente porque encaja dentro de la situación
económica y en las fórmulas de la ganadería). Por
una parte, estos resultados nos satisfacen porque son una solución
al conjunto de las necesidades de la producción animal. Pero por
otra parte, chocan en cierto modo con los fines del sistema de regulación
que tiene el trigo duro, porque si el trigo duro tiene unas ayudas específicas,
las tiene en función de su utilización casi de forma exclusiva
en la producción de pastas y sémolas para el consumo humano,
pero no para el consumo animal. Por lo tanto tenemos que seguir aceptando
que en España, la producción de trigo duro es creciente
porque está afianzándose con la variabilidad propia de nuestra
producción en secano, especialmente en Andalucía, donde
la producción de trigo blando ha sido desplazada y prácticamente
reducida a cero por la producción de trigo duro.
Y por último el conjunto del resto de los otros
cereales: la avena, el centeno y el
triticale, que aportan 1,1 Mtons aproximadamente como
media y presentan una variación también relativamente significativa.
Es importante recordar que la avena tiene un mercado diferenciado del
resto de los cereales, ya que se destina fundamentalmente a la alimentación
del ganado equino y tiene una estabilidad considerable, es decir, tiene
una diferenciación de mercado relativamente importante.
LA GEOGRAFÍA
En cuanto a la estructura geográfica, la producción de
trigo blando y de cebada se concentra
fundamentalmente en Castilla-León, Madrid, Castilla-La Mancha y
Aragón. En el caso de la cebada, la aportación de estas
4 comunidades abarca prácticamente más del 85% de toda la
producción. En el caso del trigo blando, en cambio, la producción
se encuentra más diversificada en otras comunidades como Cataluña,
Extremadura e incluso Navarra. El cultivo del trigo duro
está centrado básicamente en Andalucía, Aragón
(Zaragoza) y Castilla-La Mancha (Toledo).
LOS DESTINOS
Desde el punto de vista de su destino, en la actualidad se puede considerar
que aproximadamente el 71% del total de la producción de cereales
se dirige al consumo animal. Este consumo ha experimentado,
en estos 16 años que van desde el 1985 hasta el 2001, una evolución
creciente (ha pasado de ser del orden del 61% de la producción
total de cereales al 71%) y presenta una tendencia claramente ascendente.
El consumo humano, en cambio, está prácticamente
estancado en regresión y actualmente se sitúa sobre el 16%,
tanto en harinas (panes) como en pastas y derivados del trigo duro. El
consumo industrial, caracterizado fundamentalmente por
la maltería en cebada, la transformación en almidón
y los grits (grañones) en maíz, muestra también una
tendencia ligeramente creciente y del orden del 5% de la producción
total. El resto se destina a semilla para siembra.
LA EVOLUCIÓN GLOBAL
Hasta aquí hemos visto una radiografía rápida de
la oferta total actual, pero ¿cómo ha evolucionado la oferta
a lo largo de estas dieciséis campañas? Tal y como hemos
visto al comienzo de la ponencia, la producción
presenta ciertas oscilaciones pero prácticamente se mantiene sobre
los 20 Mtons como media. De modo que, globalmente, podemos decir que muestra
una tendencia prácticamente constante y monótona. Tal estabilidad
de la producción frente al avance del consumo aparente, pone de
manifiesto que nuestra cerealicultura no está siendo capaz de dar
respuesta adecuada, en términos de mercado, a las necesidades que
demuestra la variación de la demanda.
Estas carencias de abastecimiento se están satisfaciendo fundamentalmente
con importaciones destacables, que en el primer tramo
del periodo analizado se sitúan alrededor de los 3 Mtons.
Durante estos primeros ocho años, que finalizan con la primera
reforma de la política agrícola comunitaria, las importaciones
coincidían fundamentalmente con las importaciones derivadas del
acuerdo USA-UE de maíz y sorgo. En el segundo tramo, que empieza
con el salto a 5.369.900 tons y continúa hasta la campaña
1995/1996, afectada por la sequía, en el que las importaciones
se sitúan muy próximas a los 8 Mtons como media. Las exportaciones
presentan unas variaciones similares a las de la producción y su
media se sitúa sobre los 2 Mtons, entre harina, sémolas
y algo de maíz
.
Y lógicamente, si las exportaciones son constantes, las importaciones
están aumentando y las producciones también son constantes,
el consumo aparente registra un crecimiento considerable:
desde aproximadamente 20,5 Mtons a los 25,0 Mtons actuales.
LA EVOLUCIÓN POR ESPECIES
El conjunto de los responsables de la aportación al crecimiento
de las importaciones y del consumo aparente está formado básicamente
por el trigo blando y el maíz. A pesar de que
es el trigo blando el que está siendo uno de los factores de suministro
a las necesidades ganaderas de estos últimos años, su producción
en España prácticamente está estancada o tiene un
techo que está sobre los 4 Mtons. El consumo humano a duras penas
ronda los 4 Mtons y por lo tanto, teóricamente, la producción
debería ser suficiente para resolver el abastecimiento (sobretodo
a las harineras). La exportación es ligeramente inferior a los
2 Mtons, con lo cual tenemos que importar casi 3 Mtons de trigo blando
para justificar este incremento del consumo aparente y poder abastecer
a la demanda de la producción ganadera. En resumen, el trigo blando
es un factor clave en el desarrollo y la evolución de los balances
de aprovisionamiento en España.
En cuanto al trigo duro, ha experimentado una tendencia
creciente clara como consecuencia de haber ido incorporando todo el conjunto
de la reglamentación comunitaria.
La cebada es nuestro gran desengaño. La evolución
de su producción se corresponde con el hecho de haber perdido en
estos 16 años aproximadamente 1.200.000 hectáreas de superficie
de siembra, es decir, que en el momento actual se cultivan 1.200.000 hectáreas
menos que en el periodo 1985/1986, debido, en parte, a la reglamentación
comunitaria. Generalmente, los agricultores han retirado del cultivo aquellas
tierras que tienen menor fertilidad y por lo tanto una economía
más precaria. Esta mejora del suelo ha venido a redundar en un
beneficio en cuanto a que la superficie que actualmente se siembra ha
experimentado un crecimiento de rendimientos importante dentro de lo que
son los rendimientos de nuestro país.
El maíz, en cambio, está experimentando
un aumento en su superficie de siembra, ha incrementado y mejorado su
tecnología de cultivo y, como consecuencia, la producción
se muestra creciente y ha sido capaz de pasar de 3 a 4 Mtons en estos
5 ò 6 últimos años. Pero la demanda ha sido tan fuerte
que la importación (que ha pasado de 1,5 Mtons a casi 3,5 Mtons)
ha sido necesaria de todos modos y, como consecuencia, el consumo aparente
también ha crecido. Debemos tener en cuenta que estamos hablando
de cifras de maíz totales, es decir, no solamente del que se destina
exclusivamente a la ganadería sino también el que se dirige
al consumo humano (que asciende a las 600.000 toneladas/año en
cuanto a la producción de grits (grañones) y a la transformación
en almidón (que se sitúa sobre las 700.000 toneladas).
LAS PREVISIONES
Terminamos esta ponencia con las previsiones para la próxima campaña,
cuyas estimaciones apuntan hacia una producción media-baja. En
el mes de abril, la producción de los cereales
de invierno se estimaba aproximadamente en 17,5 Mtons; si a esta cantidad
le añadimos una producción de maíz del orden de 4
Mtons obtenemos un total de 21,5 Mtons, el cual está por encima
de la media de la producción nacional normal de cereales. Ya en
el mes de mayo, la estimación bajó a 17
Mtons debido fundamentalmente a un descenso en las previsiones para la
cebada y sobretodo para trigo blando, y el total se redujo en medio millón
de toneladas respecto el mes anterior. En el actual mes de junio,
después de haber intercambiado impresiones a cerca de las producciones
esperables a nivel de la Confederación de Cooperativas y de los
comerciantes españoles, las previsiones se sitúan en 4,2
Mtons de trigo blando, 2 Mtons de trigo duro, 8,1 Mtons de cebada
y 1,1 Mtons del resto de los cereales, con lo cual alcanzamos un total
de 15,5 Mtons. Si a esta cifra le sumamos una media esperable de 4 Mtons
de maíz, nos situamos en los 19,5 Mtons, que es una cantidad 1,5
Mtons menor que la media de la oferta total de cereales en la España
actual. Es decir, que las previsiones para la próxima campaña
anuncian una evolución a la baja del valor medio de la producción.
CUESTIONES
Al finalizar la exposición del Sr. de León se dio paso a
la intervención de los asistentes al seminario, que aprovecharon
para esclarecer algunas dudas a cerca de las futuras restituciones
a la exportación de los excedentes de la UE, del posible transfer
de centeno a España y de los posibles cambios en la intervención
del centeno.
- El primero en intervenir fue el mismo Sr. Pazos, director del seminario,
quien se interesó por conocer la situación del próximo
presupuesto comunitario en cuanto a las restituciones que van a ser necesarias
para exportar los cereales que parece que van a sobrar como consecuencia
de una cosecha casi récord en la UE.
En su respuesta, el Sr. de León empezó recordando que la
producción global para la próxima campaña se estima
superior a los 215 Mtons y que, por lo tanto, efectivamente se acerca
una situación excedentaria con unos stocks de fin de campaña
elevados. En estas condiciones, las exportaciones van a ser difíciles
debido a que el cambio del euro al dólar juega a nuestra contra
y por lo tanto va a ser necesario incrementar el esfuerzo financiero en
aplicar restituciones a la producción para poderla exportar. Sin
embargo, lo único que el Sr. de León pudo anunciar es que
en el proyecto de presupuesto de la UE que están estudiando en
este momento para la próxima campaña, las partidas previstas
para la restitución a la exportación son nulas. En consecuencia,
salvo que haya una decisión política última en el
momento de aprobar el presupuesto, las disponibilidades para la restitución
van a ser mínimas y por lo tanto sería conveniente una inversión
de la evolución actual del euro respecto al dólar que nos
permitiera exportar como hasta ahora se ha hecho sin restitución,
o con una restitución mínima.
Pese a todo, añadió el Sr. de León, es cierto que
en este momento existía el compromiso de la Comisión de
presentar en el último consejo de ministros de presidencia europea
de España una propuesta para la revisión a medio plazo de
la política agrícola común (que en el campo de los
cereales y de los cultivos herbáceos iba a contemplar la posibilidad
de que se redujera el precio de intervención en el 5% que no se
redujo en la agenda 2000) y que llegado al periodo 2002/2003 se revisara
la situación del mercado de cereales y de cultivos herbáceos
para ver si era necesario bajar el mencionado 5% y en caso de que se bajara,
que se compensara a los agricultores con la mitad de esa reducción.
Pero la aparición de la Farm Bill y el efecto que tiene de
baja de precios internacionales hace que el marco de referencia haya cambiado
sustancialmente, incluso con independencia de la evolución de las
divisas. En consecuencia, la UE ha decidido analizar mejor la situación
y darse un plazo mayor hasta septiembre (antes de que empiece a
funcionar el presupuesto en octubre) para definir con claridad todos estos
aspectos tanto de mercado como presupuestarios.
En estas circunstancias, las posibles alternativas que puede adoptar la
Unión Europea, según el Sr. de León, son básicamente
dos. Una opción sería aplicar una disminución de
los precios de intervención del orden del 10% con el objetivo de
garantizar una exportación sin restitución. La otra opción
seria no tocar los precios de intervención pero, a cambio, modificar
las previsiones presupuestarias, pero esta alternativa sería algo
más complicada porque por parte de una serie de países de
la UE existe una voluntad clara de no modificar en absoluto los presupuestos
al alza (e incluso, si es posible, reducirlos). Así pues, la propuesta
más lógica será la que esté enfocada en el
sentido de reducir los precios de intervención en una cantidad
que permita contar con la posibilidad de exportar sin restitución.
- La segunda cuestión llegó a cargo del Sr. Bernal (NIDERA
AGROCOMERCIAL S.A.) y se planteó en los siguientes términos:
¿Dado que en España no tendremos una cosecha muy abundante
y que la UE tiene un problema con la exportación del centeno, sería
factible que la administración española solicitara, y que
Bruselas estuviera abierto a considerar, la famosa idea del transfer de
centeno a España? ¿En qué medida la administración
española estaría dispuesta a apoyar esta idea en Bruselas?
El Sr. de León respondió que la administración española
apoyó esta idea de la transferencia de centeno este mismo año,
pero no en términos de un transfer clásico sino simplemente
en el sentido de que se pudiera hacer una licitación como en el
caso de una salida de la intervención para la exportación
pero contando con que podía descontarse el precio del transporte
y así dejar un margen de juego para poder utilizar el centeno (a
la vista de cómo estaba entonces el mercado interior en España
en cuanto a los precios medios del maíz y de la cebada). Este año,
lo primero que habrá que hacer para solicitar una medida de este
tipo es demostrar en septiembre o en octubre que la cosecha ha sido escasa
y que nos va a generar tensiones en el mercado. Y en cuanto a la segunda
pregunta, el Sr. de León respondió que la administración
española estaría dispuesta no solamente a solicitar sino
a insistir en la petición que se hizo de buscar una operación
de salida de la intervención del centeno que hay en Alemania, sin
ningún inconveniente.
- Y por último, el Sr. León Díez (VALL COMPANYS S.A.)
solicitó aclaraciones sobre una iniciativa (principalmente francesa)
que pretendería bloquear del cultivo del centeno en Alemania para
evitar, de este modo, que parte del presupuesto comunitario se destine
a la intervención para exportarlo a terceros países. Esta
propuesta se concretaría en cuatro posibles medidas: (a) que el
centeno no fuera intervencionable, (b) que el centeno no fuera intervencionable
pero que pudiera entrar en la intervención en ciertas circunstancias
, (c) que el centeno tuviera un precio de intervención un 20% inferior
al de los otros cereales y (d) que se prohibiera la entrada del centeno
al circuito de subvenciones.
La respuesta del Sr. De León fue parecida a la de la primera pregunta,
en el sentido de que existe cierta incertidumbre alrededor de las próximas
medidas que va a tomar la comisión europea antes de la entrada
en vigor del presupuesto en octubre. En el caso del centeno, concretamente,
en efecto existen varias propuestas que tienen como objetivo común
endurecer el marco legal de este cereal. Por un lado, se habla del establecimiento
de una superficie de base que actuaría como límite a partir
del cual se podrían aplicar penalizaciones para desalentar la producción.
Pero esta medida crearía problemas en la mayoría de países
que, aunque de una manera marginal, tenemos centeno y además no
parece una medida muy útil porque la penalización es proporcional
al rebasamiento y por lo tanto puede ocurrir que, a pesar de todo, el
cultivo siga siendo económicamente viable mientras este rebasamiento
no supere el 30% o el 40%. Por otro lado, se ha pensado en endurecer las
condiciones de intervención de tal manera que la mayor parte de
la producción de centeno no fuera intervencionable. Pero, por el
momento, la revisión a medio plazo de la política común
que esperábamos para este mes de junio se ha aplazado hasta julio
o más bien septiembre debido, fundamentalmente, a la necesidad
de evaluar las repercusiones y el impacto de la Farm Bill Por lo
tanto, las medidas que va a tomar la Comisión europea en relación
con centeno son aún inciertas, pero probablemente se decanten por
la opción del endurecimiento de la intervención.
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