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I SEMINARIO DE ANÁLISIS
DE MERCADOS DE MATERIAS PRIMAS PARA LA ALIMENTACIÓN ANIMAL

ABASTECIMIENTO DE HARINAS PROTEICAS
Sra. Philippa Purser
Leader in Risk Management, CARGILL INTERNATIONAL S.A.
El objetivo de esta ponencia se centra en es estudio del mercado
de las harinas proteicas, haciendo especial énfasis en la soja,
la cual está alcanzando cotas espectaculares de producción,
especialmente en América del Sur. Hablaremos también de
las consecuencias derivadas de la inestabilidad en Argentina y de la incertidumbre
que rodea la política de importaciones en China, así como
del aumento de la demanda de harina de soja en detrimento de las harinas
cárnicas debido a la crisis alimentaria generada por la aparición
de casos de vacas locas.
LA PRODUCCIÓN DE SOJA
Si tuviéramos que destacar algún hecho de entre todo el
panorama mundial del mercado de las proteínas, probablemente escogeríamos
el espectacular crecimiento que está experimentando la producción
de soja en América del Sur, concentrada sobretodo en Brasil y Argentina.
De hecho, si comparamos las cifras correspondientes a EEUU con las de
América del Sur representadas en la Figura 1, podemos observar
que América del Sur, que alberga cerca del 50% de la producción
actual de soja, está tomando el relevo a EEUU en cuanto a la producción
de soja.

FIGURA 1
En relación con la producción mundial de oleaginosas, la
soja sigue siendo la gran protagonista del aumento global, a diferencia
de la colza y el girasol, cuyas cosechas se han mantenido bastante estables
durante los últimos cinco años. En la campaña 1997/98
la producción mundial de oleaginosas se repartió entre 158
Mtons (millones de toneladas) de soja, 33 Mtons de colza y 23 Mtons de
girasol. En la campaña 2001/02, las cifras no han cambiado significativamente
en el caso de la colza (36Mtons) y el girasol (21 Mtons) pero sí
en el caso de la soja, cuya producción ha alcanzado los 184 Mtons.
LA MOLTURACIÓN DE SOJA
Como consecuencia de este crecimiento en la producción de soja
en Brasil y Argentina, obviamente el crecimiento de la molturación
mundial de soja también se concentra en América del Sur,
que en cinco años ha pasado de molturar 38 Mtons a 51 Mtons y seguirá
creciendo debido a las inversiones llevadas a cabo con el objetivo de
aumentar la capacidad para molturar. En los EEUU, en cambio, la molturación
prácticamente no ha aumentado (de 43 Mtons en 1997/98 a 46 Mtons
en 2001/02). En Europa tampoco se ha registrado un crecimiento especialmente
significativo (de 16 Mtons en 1997/98 a 19 Mtons en 2001/02) ni se prevé
ningún aumento en un futuro próximo debido a que los costes
de molturación son mucho más elevados que en América
de Sur (y que en Argentina, especialmente) y por lo tanto la construcción
de nuevas instalaciones es poco probable. En China, por el contrario,
la molturación de soja está experimentando uno de los cambios
más interesantes del mercado (de 8 Mtons en 1997/98 a 21 Mtons
en 2001/02) debido a un aumento en el consumo interno. Y por último,
India, donde los cambios han sido inapreciables (5 Mtons tanto en 1997/98
como en 2001/02).
LA EXPORTACIÓN DE HARINA DE SOJA
Después de analizar la producción y la molturación
mundial de soja, veamos cuál es la situación de las exportaciones
de harina de soja en Brasil, EEUU, India y Argentina,
Las exportaciones de harina de soja en Brasil han crecido durante los
últimos años, pero a un ritmo poco pronunciado. A primera
vista este dato puede parecer contradictorio con las informaciones que
inauguraban esta conferencia y que presentaban a Brasil como uno de los
grandes productores actuales de soja, pero lo cierto es que el crecimiento
de las cosechas y de la molturación convive con un incremento del
consumo doméstico (especialmente en la industria de pollo) de modo
que finalmente las cantidades destinadas a la exportación han aumentado
poco. En el caso de India, las exportaciones de harina de soja evolucionan
al mismo nivel que las cosechas de soja, es decir, ni crecen demasiado
ni parece que vayan a crecer en un futuro próximo.
El caso de Argentina merece una atención especial debido a las
complejas consecuencias que la actual crisis política está
teniendo para el mercado de la soja. A diferencia de Brasil, Argentina
no tiene un consumo tan marcado en la industria de pollo y por lo tanto
el aumento en la producción de soja sí se ha traducido en
un aumento en las exportaciones de harina de soja, al menos hasta la última
campaña. Pero en la actual escena de crisis económica, nuevos
factores están interfiriendo en el desarrollo de las exportaciones.
En primer lugar, la desconfianza generada por los bancos y el miedo a
la posible inflación han causado que los agricultores argentinos
no quieran vender su producción, lo que significa que una
volumen significativa de los 30 millones de toneladas que han cosechado
este año se encuentran en bolsas y almacenados en un nuevo y alternativa
“Banco Nacional”. Tanta inestabilidad política se ha
traducido en una enorme incertidumbre respecto al porvenir de las exportaciones.
Las leyes y los impuestos cambian constantemente y en estas circunstancias
resulta prácticamente imposible hacer previsiones sobre el futuro
de la soja en Argentina. Evidentemente, esta inseguridad se traslada a
los mercados de los países destinatarios de tales exportaciones
y por lo tanto afecta de manera directa a España (recordemos que
entre el 12% y el 15 % de las exportaciones argentinas se dirigen a España
y que entre el 70% y el 80% de las importaciones españolas proceden
de Argentina).
A parte de la crisis política en Argentina, existe otra crisis
que también está afectando el mercado de la harina de soja:
la crisis alimentaria generada por la aparición de casos de vacas
locas. Pero en este caso, las consecuencias no han sido negativas sino
más bien favorecedoras ya que el descenso en el uso de harinas
cárnicas se ha traducido en un aumento en la demanda de harina
de soja. Cabe remarcar que esta tendencia a la substitución de
harinas cárnicas por harina de soja no solamente está afectando
a España sino que se está extendiendo también a toda
Europa, Japón (que este año va a importar aproximadamente
1 Mtons más de harina de soja que el año pasado) y poco
a poco al resto del mundo.
LA PRODUCCIÓN DE CARNES
El aumento en la producción de oleaginosas que hemos visto al comienzo
de la ponencia responde claramente a un aumento en la producción
mundial de carne. En cifras globales, en los últimos cinco años
la producción de oleaginosas y la producción de carne han
crecido de 210 a 240 Mtons y de 160 a 190 Mtons respectivamente. En cuanto
a los diferentes tipos de carne, en la Figura 2 aparecen representados
los datos correspondientes a la evolución de la producción
mundial de porcino, pollo y vacuno por separado. Observamos que la producción
de carne de vacuno se mantiene estable desde 1997 y que la producción
de pollo y porcino, en cambio, presentan un crecimiento importante debido
a la modificación de ciertos hábitos alimentarios generada
por la crisis de las vacas locas anteriormente mencionada.

EL CONSUMO DE PROTEÍNAS
El crecimiento anual del consumo mundial de proteína soja, girasol,
colza y harina de pescado se sitúa en un promedio del 5% y el crecimiento
anual del consumo mundial de harina de soja se sitúa en un promedio
del 4,5%. De estos datos se deduce que la principal protagonista del mercado
de las harinas proteicas es la harina de soja. Asimismo, tal y como se
muestra en la Figura 3, el consumo de harina de soja representa en la
actualidad el 77% del consumo total de proteínas, siendo el porcentaje
más elevado que se ha alcanzado nunca. Los factores responsables
de estas cifras récord son fundamentalmente tres: el bajo precio
de la harina de soja, el menor abastecimiento de las otras proteínas
y la mayor demanda para la producción de carne.

Si analizamos el crecimiento anual del consumo en los distintos países,
encontramos que en la UE se sitúa aproximadamente entre un 3% y
un 4% (porcentaje ligeramente superior en España), en Argentina
no es significativo, en Brasil asciende al 7% (debido al consumo interno
y a la exportación de pollo) y en Tailandia se sitúa entre
un 6% y un 7% (debido al crecimiento de la exportación de carne).
Cabe resaltar que, aunque la política de tasas de la UE reduzca
las oportunidades de importación de pollo desde Brasil, los costes
de producción de pollo en Brasil y Tailandia siguen siendo mucho
menores que en Europa y por lo tanto estos dos países no van a
perder competitividad para seguir exportando, especialmente a Rusia, Europa
y China.
Fijémonos ahora en China. El mercado de la harina de soja en China
es uno de los más interesantes e intrigantes de la actualidad.
La demanda está creciendo un 13% y, teniendo en cuenta que el consumo
de carne en China todavía es mucho menor que en el mundo occidental,
parece que seguirá creciendo mucho más. El consumo anual
subió un 50% en los últimos 5 años (de 10 Mtons a
16 Mtons) y la tendencia se mantiene. Al mismo tiempo, dado el aumento
de molturacion local, las importaciones de harina de soja están
bajando y de hecho este año están exportando aproximadamente
500.000 toneladas. En cuanto al futuro, está completamente en las
manos de la política. Por un lado el gobierno chino está
tomando medidas para frenar la importación y dado que ahora China
forma parte del World Trading Organisation (OMC), no les ha quedado más
remedio que recurrir a barreras no comerciales, como las relacionadas
con temas sanitarios y GMO. Pero por otro lado la demanda doméstica
sigue creciendo. Por lo tanto, se ha generado un problema de abastecimiento
de productos locales para la producción de carne y el consumo en
China sigue creciendo más que en todo el mundo, así que
no va a ser fácil encontrar un compromiso de intereses.
LOS FONDOS Y LOS PRECIOS
Y para finalizar esta ponencia, veamos cuál es la situación
de los fondos en relación con los precios de Chicago, con la ayuda
de la Figura 4. En los últimos años, los fondos han ido
tomando posiciones cada vez más importantes. Actualmente tienen
mucho poder sobre la evolución de los precios, de modo que es claramente
conveniente fijarse en los fondos para poder predecir cuál va a
ser la reacción de los precios (esta estrategia es aún más
necesaria en el caso de los países que, como España, compran
en primas en vez de comprar en dólares por tonelada). En este momento,
los fondos están aproximadamente a 30.000 contratos, pero si deciden
aumentar más su posición, los precios van a subir rápidamente
y pueden alcanzar valores superiores a 180 dólares por tonelada;
aunque, salvo que tengamos un problema de clima en los EEUU, las posibilidades
de que esto ocurra son pocas. Para las próximas semanas, las previsiones
apuntan hacia unos precios comprendidos entre 160 y 171 dólares
por tonelada. Y por último, las estimaciones para los próximos
meses dependerán fundamentalmente de tres factores tan decisivos
como inciertos: el clima en los EEUU, la crisis en Argentina y la política
de China.

CUESTIONES
Una vez finalizada la exposición de la Sra. Purser, un interesante
coloquio a cerca del problema de los inversos, la próxima cosecha
en Argentina y el futuro de los GMO dio comienzo gracias a la intervención
de los asistentes al seminario y a la misma ponente.
- El coloquio empezó con una interesante cuestión planteada
por el Sr. Theo Temmink (INTERPEC IBERICA S.A): ¿Cuál es
la causa de que este año la diferencia de precios entre julio y
diciembre sea de 12 dólares, la concentración industrial
en América del Norte o la evolución de los fondos?
Según la Sra. Purser, los principales factores causantes de los
últimos inversos se encuentran en los problemas derivados de la
crisis en Argentina y de la política desarrollada en China. En
Argentina, la falta de venta de soja por parte de los agricultores se
tradujo en una falta de presión sobre los futuros y, como consecuencia,
algunos de los exportadores (como CARGILL) decidieron trasladar sus barcos
a los Estados Unidos. A partir de entonces las exportaciones desde EEUU
empezaron a crecer más de lo previsto, los stocks finales disminuyeron
y finalmente los precios subieron por una falta de abastecimiento. En
China, la incertidumbre sobre los permisos de importación duró
tanto tiempo que cuando los permisos llegaron, los stocks ya se habían
reducido considerablemente. En este caso, la estrategia adoptada por los
exportadores con el objetivo de acelerar las exportaciones fue trasladar
los barcos a la costa oeste del Pacífico en EEUU (PNW, Pacific
North West). De este modo, los 30 días que duraba el trayecto desde
América del Sur se redujeron a 12, los barcos pudieron llegar a
China mucho más rápidamente y, como resultado, las exportaciones
de soja volvieron a crecer y el inverso de julio-noviembre para la soja
acabó subiendo hasta los 30 centavos.
Pero el Sr. Temmink no quedó convencido con esta explicación.
En su opinión, las causas de los elevados inversos para este año
no se encuentran tanto en el incremento de las exportaciones desde EEUU
sino más bien en la concentración y la disciplina de la
industria molturadora norteamericana, que conoce perfectamente dónde
está la demanda de consumo cercano y de este modo maneja el mercado.
Ante esta réplica, la Sra. Purser respondió que tal disciplina
no existe y que el problema se centra en el aumento de las primas para
la soja, que reducen el margen comercial y por lo tanto también
la molturación de la soja (ya que en EEUU, si el margen no es bueno,
no se moltura).
Y este interesante debate a cerca de los inversos para la soja terminó
con una recomendación del Sr. Temmink para todos los consumidores
en general y los españoles en particular: después de caer
tres años seguidos en la misma “trampa” y terminar
pagando más caro el cercano que el lejano, un buen consejo es fijarse
mucho más en los meses lejanos y evitar el cercano, el cual, por
una razón u otra, siempre acaba costando más de lo previsto.
- La segunda intervención llegó a cargo de Lola Herrera
(CARGILL ESPAÑA), quien observó que no debemos olvidar el
enorme poder que los fondos están ejerciendo sobre el mercado,
especialmente en el movimiento de los meses inmediatos. Añadió
que el trabajar más a largo plazo probablemente tampoco sería
una solución, porque los fondos deben conocer muy bien los flujos
de coberturas y por lo tanto cambiarían o no su posición
en función de si los consumidores estuviesen cubiertos hasta 6
meses o bien hasta 12 meses, por ejemplo.
Respecto a las distintas modalidades de compra, la Sra. Purser explicó
que los consumidores del Norte de Europa (Holanda, Francia e Inglaterra)
están empezando a comprar para enero-mayo en dólar por tonelada
debido a los elevados precios inversos actuales. En Asia y Oriente Medio,
en cambio, tienden a comprar muy cercano. Entonces, si muchos consumidores
esperan a comprar hasta el último momento, los inversos subirán
de todos modos porque la demanda aumentará súbitamente.
- La tercera intervención del público se interesó
por la valoración que la Sra. Puser pudiera hacer respecto al futuro
de las cosechas en Argentina, donde prácticamente se ha reducido
a cero la importación de insumos agrícolas (pesticidas,
agroquímicos, etc...) y por lo tanto no está nada claro
cuál va a ser el desarrollo de la siembra, mayoritariamente transgénica.
La valoración que hizo la Sra. Purser de la situación en
Argentina fue la siguiente. En cuanto a la importación de insumos,
en efecto, los agricultores argentinos no disponen de dinero para comprar
nada. En cuanto a la próxima campaña, probablemente se coseche
menos girasol debido a que es la oleaginosa con los costes de producción
más caros en este momento, pero el área de cultivo de soja
se mantendrá y los rendimientos bajaran ligeramente. En cuanto
a las ventas, puede ser que las elecciones del nuevo gobierno se produzcan
en abril, es decir, durante la cosecha y, por lo tanto, es posible que
los agricultores no se decidan a vender por miedo a los cambios en las
tasas de exportación. Pero no debemos olvidar que la cosecha existe
y que cuando estos stocks dejen el almacén para entrar en juego
en el mercado, van a ejercer una importante presión. Y en cuanto
al cultivo de GMO, efectivamente los agricultores argentinos las están
sembrando, por la sencilla razón de que las semillas transgénicas
tienen unos mayores rendimientos.
- A continuación, Ramón Vilajosana (Pinallet) se interesó
por conocer la opinión sobre la relación entre la mala situación
de la bolsa a nivel mundial y la actitud de los fondos, los cuales parece
que se mantienen presentes en el mercado de primeras materias a la espera
de tiempos mejores para invertir en otros sectores.
Efectivamente, según las palabras de la Sra. Purser, en estos momentos
hay mucho capital para invertir pero la situación actual de la
bolsa no garantiza ganancias y, por lo tanto, los fondos se mantienen
a la expectativa de mejores oportunidades (durante los meses pasados los
precios alcanzaron bajas históricas y por esta razón los
fondos aparecieron en escena).
- El turno de preguntas finalizó con una última intervención
centrada en el conflicto de intereses que rodea los GMO. Según
Miguel Manso (AMYLUM IBERICA S.A.), la legislación europea sigue
siendo muy rígida en cuanto a los umbrales en el etiquetado de
piensos y, como consecuencia, las empresas que fabrican productos para
la alimentación humana (a pesar de las recientes declaraciones
de ciertos directivos a favor de las biotecnologías) siguen exigiendo
trazabilidad y por lo tanto no se pueden emplear azúcares, almidones,
etc., cuyo origen sea una materia transgénica. En estas circunstancias
¿Qué va a suceder con las grandes cantidades de soja transgénica
producida en EEUU, Argentina y Brasil?
La Sra. Purser respondió esta cuestión preguntando a todos
los asistentes al seminario si estarían dispuestos a pagar más
por una carne no alimentada con harina transgénica. La respuesta
del público fue unánimemente negativa, y los resultados
de esta improvisada y breve encuesta sirvieron para que la Sra. Purser
(aún siendo consciente de que el grupo no era representativo de
la sociedad, pues todos los presentes estaban relacionados con la industria
de los piensos) terminara el debate de los transgénicos con un
contundente mensaje: por mucha presión que intenten ejercer grupos
como Greenpeace, si el consumidor final no está dispuesto a pagar
más por un producto “limpio” de GMO, las semillas transgénicas
van acabar cultivándose de forma mayoritaria y los derivados transgénicos
van a terminar llenando los estantes de los supermercados.
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