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I
SEMINARIO DE ANÁLISIS DE MERCADOS DE MATERIAS PRIMAS PARA LA ALIMENTACIÓN
ANIMAL

ABASTECIMIENTO DE INGREDIENTES
NO CEREALEROS (NGFI)
Sr. Ignacio Fdez.-Rojas Atarés
Director Comercial,
INTERPEC IBÉRICA S.A
El grupo de los ingredientes no cerealeros aglutina un amplio abanico
de productos: desde todos los derivados de cereales como son los salvados
y los glútenes, hasta las pulpas, guisantes, altramuces, plantas
forrajeras y muchos otros. De todos ellos, la tapioca es el subproducto
que experimenta el mayor volumen de importación en España
a la vez que se perfila como el claro exponente de los desfavorables precios
de cereales que tenemos respecto al resto de nuestros socios comunitarios.
Por todo ello, la tapioca ocupará el centro de atención
de esta ponencia, en la cual estudiaremos la evolución de su mercado
mediante el seguimiento de la oferta, la demanda, los stocks y las importaciones
en la UE a lo largo de seis campañas.
LAS CUOTAS
Antes de dar comienzo al análisis que nos ocupa, recordemos algunas
cifras sobre las cuotas que regulan las importaciones de tapioca en la
Unión Europea. En los años 80 las cuotas de tapioca para
la UE se importaban en su totalidad e incluso en más de una ocasión
fue necesaria la solicitud de préstamos de las cuotas siguientes;
pero en las últimas campañas la importación de este
subproducto se ha reducido significativamente. La tapioca que se importa
en la UE procede fundamentalmente de Indonesia, China, África,
América del Sur y Tailandia. En cuanto a la cuota de Indonesia,
que asciende a 850.000 toneladas, la UE consiguió su totalidad
por última vez en 1994; a partir de entonces, el volumen disminuyó
progresivamente hasta que en el año 2000 se produjo la última
importación. Las últimas importaciones procedentes de China,
que opera con una cuota de 1.000.000 de toneladas, datan del año
1994. En cuanto a la tapioca procedente de África y América
del Sur, a la cual le corresponde una cuota de 1.000.000 de toneladas,
la UE no importa más de 100.000 toneladas por año desde
antes de 1990. Y de las 5.250.000 toneladas de la cuota de Tailandia,
en la actualidad solamente llegan cantidades inferiores a 3.000.000
toneladas. A
continuación, analizaremos la evolución del mercado de la
tapioca a lo largo de seis campañas. Concretamente, estudiaremos
la oferta, la demanda y los stocks correspondientes a Tailandia, que en
los últimos años ha sido el único suministrador de
tapioca de los países comunitarios, y las importaciones registradas
en la UE. Los datos se remontan a la campaña 1992-1993 (en la cual
el volumen de pellets importado todavía era considerable) y se
comparan con las cifras correspondientes a las cinco ultimas campañas:
1997-1998, 1998-1999, 1999-2000, 2000-2001 y 2001-2002.
LA OFERTA
En cuanto a la oferta, la Figura 1 muestra los gráficos correspondientes
a la evolución de la superficie, la producción y el rendimiento
del cultivo de la tapioca en Tailandia. En la campaña 1992-1993,
observamos que Tailandia cultivó una superficie superior a 9 millones
de hectáreas, obtuvo un rendimiento de 2.300 kg por hectárea
y una producción que superó los 21 millones de toneladas
de tapioca. Si comparamos estos datos con los correspondientes a las cinco
últimas campañas, observamos una reducción de la
superficie cultivada (en la última campaña se sembraron
aproximadamente 6.800.000 hectáreas), un aumento del rendimiento
en un 15% debido al uso de fertilizantes (que en la última campaña
ascendió a 2.700 kg por hectárea) y una disminución
de la producción, que no ha sido tan intensa debido a la mejora
de los rendimientos.


LA DEMANDA
Respecto a la demanda, la Figura 2 muestra la gráfica correspondiente
a la exportación y al consumo doméstico de pellets, chips
y almidón. En la campaña 1992-1993 destacan los más
de 5 millones de toneladas de pellets exportados a la UE. Con estas cifras
podemos decir que la producción de tapioca en Tailandia dependía
casi en su totalidad del consumo comunitario de pellets. En las últimas
campañas, en cambio, el volumen de exportación de pellets
a la UE ha resultado ser significativamente menor, a la vez que han aumentado
las exportaciones de almidones y el consumo doméstico, datos que
muestran que Tailandia ya no depende de la UE en cuanto a la producción
de tapioca. En relación con la demanda de chips, cabe mencionar
la aparición de las alcoholeras chinas, que en las dos últimas
campañas han importado cerca de 1.000.000 toneladas por año.
El hecho de que estos nuevos compradores de chips estén situados
en el sur de China es fundamental y augura a Tailandia un futuro muy prometedor
dado que la producción de cereales en China se encuentra al norte
del país y, por lo tanto, nadie más indicado que Tailandia
para suministrar los chips a China.

LOS STOCKS FINALES
Sobre los stocks finales, los cuales se encuentran representados gráficamente
en la Figura 3, es importante resaltar que han disminuido su volumen en
un 75% en tan sólo cinco campañas. Las más de 5 millones
de toneladas correspondientes a los stocks de la campaña 1992-1993
se redujeron a un escaso millón de toneladas en la campaña
1997-1998 y a tan sólo 300.000 toneladas en la campaña 2000-2001.
Para la campaña 2001-2002, de la cual únicamente disponemos
de previsiones dado que todavía estamos en ella y no se han publicado
datos oficiales, las últimas noticias apuntan hacia una posible
rotura de los stocks de chips en Tailandia, que podrían reducirse
en 1 millón de toneladas.
FIGURA 3

LAS IMPORTACIONES EN LA UE
Los últimos datos analizados corresponden a las importaciones de
pellets en la UE procedentes de Indonesia y Tailandia, y se encuentran
representados en la Figura 4. En cuanto al total importado en la UE destaca
un importante descenso desde los más de 5 millones de toneladas
del año 1992 hasta los menos de 3 millones de toneladas del año
1998. Si nos fijamos en los distintos destinos, observamos una clara reducción
de las importaciones en los países del norte, aunque mucho más
pronunciada en Holanda. Esta caída en el consumo de los pellets
en el norte de Europa es debida a la reducción en los precios de
los cereales.

En el caso de España, las importaciones de tapioca se han mantenido
bastante estables y en consecuencia, la diferencia entre el consumo español
y el consumo del norte de la UE ha disminuido. Como dato significativo
cabe mencionar que hace 9 años Rótterdam (puerto por excelencia)
triplicaba a Tarragona en cuanto a descargas de tapioca; sin embargo en
la actualidad, ambos puertos se encuentran al mismo nivel de actividad.
En la gráfica observamos un consumo de 1.200.000 toneladas en el
año 2000 y un consumo ligeramente superior a las 900.000 toneladas
en el año 2001. Esta evolución de las importaciones responde
a la escasa reducción que los precios de los cereales han experimentado
en nuestro litoral debido a la lejanía de los orígenes.
Tanto la producción nacional como la internacional se encuentran
a grandes distancias del litoral y ello se traduce, en ambos casos, en
unos costes adicionales debidos al transporte (terrestre y marítimo).
En relación con los precios de los cereales, a principios de mayo
tuve la oportunidad de participar en una reunión que la CESFAC
celebró en Sevilla, en la cual sugerí una posible medida
que favorecería el equilibrio de los distintos precios comunitarios.
La propuesta surge a partir del brusco cambio que ha registrado el consumo
de tapioca en la UE (que es inferior a los 3 millones de toneladas por
año, pese a una cuota de 8 millones de toneladas) y consistiría
en una reducción o supresión del arancel actual, que se
sitúa en un 6%. De este modo, la diferencia de precios de cereales
que nos separa del resto de socios comunitarios se vería compensada,
aunque sólo fuera en pequeña parte.
LAS PREVISIONES
Y para terminar el presente análisis, me gustaría añadir
unos comentarios a cerca de los precios actuales y una previsión
sobre los precios futuros. En cuanto a los precios vigentes, mientras
en China se está pagando 73 $/FOB por los chips procedentes de
Tailandia (equivalentes a 103 €/almacén en España), en Tarragona
se están ofertando alrededor de los 100 €/almacén para julio-diciembre.
En estas circunstancias, es muy probable que los precios se mantengan
hasta el comienzo de la nueva campaña que será para una
llegada en noviembre o diciembre. Y en cuanto a las previsiones, suponiendo
que la nueva cosecha 2002-2003 responda a las expectativas de una siembra
un 10% superior a la del año anterior, que la bajada del dólar
nos siga favoreciendo y que el mercado Chino no crezca excesivamente,
las estimaciones apuntan hacia una reducción de los precios en
la próxima campaña.
CUESTIONES
Al finalizar la exposición del Sr. Fdez-Rojas, dio comienzo a una
interesante reflexión a cerca del futuro del consumo de tapioca
en España.
- Según las palabras del Sr. León Díez (Vall Companys
S.A), la evolución del mercado europeo de la tapioca hacia una
equiparación del consumo en España y Rótterdam responde
a un hecho estructural. Esta tendencia a la igualación no es más
que el balance entre la reducción de las importaciones registradas
en Rótterdam y la estabilización de las importaciones registradas
en España, y se explica a partir de las diferencias entre la Europa
excedentaria y la Europa deficitaria. En los países excedentarios
(Europa atlántica) lógicamente las cotizaciones se sitúan
muy próximas a los precios de intervención. Por este motivo,
los precios de mercado de los cereales en el norte de Europa han disminuido
considerablemente a remolque de los precios de intervención, que
en los últimos tres años han bajado un 7,5% cada año.
En los países deficitarios (Europa mediterránea), en cambio,
los precios de mercado son siempre superiores a los de intervención
(salvo en zonas particularmente excedentarias como Valladolid en el caso
de España). Y si hablamos de Cataluña, por ejemplo, la diferencia
aún es mayor dado que a los precios de intervención del
país excedentario desde el cual se importan los cereales se le
deben añadir los costes de transporte. Como consecuencia de este
desequilibrio de precios, el consumo de los países deficitarios
como España acaba convirtiéndose en el consumo de los superávits
de los países excedentarios, y por ello seguimos importando tapioca.
- Después de este breve análisis, el Sr. León Díez
planteó la siguiente cuestión: ¿A pesar de que Rótterdam
reduzca su consumo de tapioca en buena medida, nuestras importaciones
van a mantener la misma tendencia, especialmente en lo que se refiere
a la ganadería portuaria? Y a modo de conclusión el Sr.
Fdez-Rojas respondió que, en su opinión, el consumo español
de tapioca se mantendrá pese a la baja del consumo en los países
del norte de Europa, a causa de la competitividad de sus precios en nuestro
litoral respecto a los precios de los cereales. Añadió que,
en cuanto a cifras, puede ser que las importaciones del próximo
año no igualen las 900.000 toneladas del año pasado, pero
que, a pesar de los datos proporcionados por el Sr. Pazos (que hablan
de 600.000 toneladas), por el momento a mes de junio estaremos en más
de 460.000 toneladas y a partir de septiembre se incrementarán
las importaciones de tapioca, de modo que posiblemente se alcanzarán
cantidades del orden de 800.000 toneladas de tapioca.
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